
Bien es sabido por todos que el amor es uno de los grandes motores del mundo, o eso es lo que a mí me gustaría pensar. Se acerca con paso firme una fecha celebrada por muchos y odiada por otros tantos. Yo no voy a declararme a favor ni en contra (aunque los que me conocéis ya lo sabéis).
Existen muchos mitos y leyendas acerca de esta celebración; la más extendida habla de un emperador romano llamado Claudio III que no creía en el amor, éste decía que los soldados enamorados y casados no eran eficientes (se ve que eran un poco flojos cuando había que luchar lo cual no me extraña), por lo que prohibió los casamientos; caso contrario a lo que pensaba un mártir cristiano llamado Valentino.
Él se dedicaba a casar en secreto parejas enamoradas, hecho que lo llevó a la muerte, ya que por no haber obedecido las ordenes del emperador fue sacrificado un día
14 de Febrero del año 270. Posteriormente y en honor a este mártir, la celebración del Día de San Valentín se hace oficial en el año de 1969 recordando a este santo cada 14 de Febrero.
Pues una vez en materia voy a plantear una
actividad pensada para declarar nuestro amor o nuestras sanas intenciones a personas del sexo opuesto (o mismo sexo, eso depende). Todos sabemos que cuando el amor llama a las puertas de nuestro corazón (que bonito, ¿eh?) el ingenio se agudiza y las barreras de la lengua se saltan con mucha más facilidad. Como muestra el siguiente vídeo, mucha atención que es muy bueno:
La actividad que propongo para San Valentín la podéis ver o descargar
aquí.